Oso payaso
El pequeño oso payaso Desde su jaula, el mundo era un eco de carcajadas. alegría y una burla cruel. Sumergido en un dulce olor como buen veneno, como risas con alevosía irónica. Su hogar de madera colorida y vibrante, refleja positividad desde la distancia, salvo por los barrotes gruesos que lo obligan a ser obediente con una positividad respetuosa. El pequeño no conoció a nadie realmente, solo miró a otros fingiendo jugar con ellos. Sumado a esto el pequeño cantaba y bailaba pero al momento de la verdad, solo iba a estar. Soy feliz y mi felicidad hace felices a los demás. Cruel pensamiento que se metió en la cabeza el pequeño oso. Soy bueno si hago lo que piden los demás. Cruel ideal que lo obligaba a obedecer el pequeño osezno. La cadena de su pata fue cambiada, a medida que crecía, pero siempre apretada. Nunca estuvo suelta. Ante las mentiras era tierno pero para la triste verdad todos lo veían como lamentable. Sin darse cuenta un remolino de voces a su alrededor. Todos opinaban com...